Agentes de las SVyT convertidos
en "recaudadores viales"

 

 

          De Preventiva pasó a Ejecutiva, de Prestadora de Servicio a la Comunidad, se ha convertido en Amenaza de la Comunidad.
           Estas son algunas de las expresiones en que coincidieron conductores de vehículos entrevistados sobre la imágen que actualmente tienen de la Secretaría de Vialidad y Transporte.
           Surge la pregunta: ¿Quién deshumanizó a quién: la SVyT a su personal operativo o éste a la Dependencia? Finalmente, el resultado es lo mismo.
           La forma de operar de la Dependencia Vial es “Mano dura... al bolsillo de la ciudadanía”. Según el decir de la tropa, que por razones obvias pidieron permanecer en el anonimato, se les ha impuesto una cuota obligatoria diaria de multas, mínimo 30 folios, so pena de un correctivo, que puede ir desde arrestos, castigos hasta el mismo cese.
           “--Mi Jefe, nosotros seguimos órdenes, la consigna es multar, multar y multar...”, expresó un oficial motociclista encogiéndose de hombros, apurándose a subir a su unidad para “cumplir” con la cuota de infracciones, y luego, lo que caiga ya es ganancia que debe repartirse con el "Comanche".
          “El que abra la boca, se queje a Derechos Humanos o lo diga a la Prensa, se va de aquí ca...”, advierten en tono amenazante los “Superiores”, dicen en lenguaje coloquial los elementos de vigilancia.
          “--El Sistema gubernamental nos ha deshumanizado”, dice un “servidor público” de la “vieja guardia”, próximo a jubilarse.
         Irónicamente, los vehículos oficiales traen en la parte posterior la leyenda: “Denuncie irregularidades 3824-2424/25/26, pero el ciudadano infractor, común y corriente, poco o ninguna confianza tiene de ser atendido por las Autoridades.

PUGNAS ENTRE JEFES Y TROPA

           Además de un Reglamento obsoleto, un sistema inoperante, la vialidad en la zona metropolitana es un tremendo caos: arterias citadinas mal señalizadas, desincronización de semáforos, saturación del parque vehicular, transporte urbano colectivo caro y pésimo, son, entre otros más, los problemas que cotidianamente sufrimos conductores y peatones.
          Y lo peor: las fuertes pugnas entre Jefes y tropa perjudica el buen servicio que debiera brindar la Secretaría de Vialidad y Transporte. Los altos Mandos, con la ventaja de la “Ley en la mano”, consignan, penalizan, castigan, “a los malos elementos”, suelen expresar cuando aplican severas sanciones.
           Por su parte, la Tropa reacciona en defensa propia: y le “carga tinta” en los folios a los conductores infractores, sin tolerancia, despiadadamente. “Eso querían (los ciudadanos) cuando votaron por el cambio, ahora, que se chinguense... ".
          Así, la Secretaría de Vialidad y Transporte se ha apartado de sus principales funciones: primero, como Autoridad preventiva, y segundo, como una Dependencia de Servicio a la Comunidad.